
Cuando empezó a refrescar en Portland, la familia Frazier notó una corriente de aire persistente que se colaba por sus viejas ventanas de aluminio. No sólo se sentían incómodos, sino que las facturas de la luz se estaban disparando. Sabían que había llegado el momento de cambiar.
Tras conocer sus necesidades, nuestra oficina de Portland les recomendó nuestras ventanas de vinilo Glasswing con garantía limitada de por vida. Los Frazier quedaron impresionados por la durabilidad de las ventanas y la variedad de estilos que podían complementar su casa.
El proceso de instalación transcurrió sin contratiempos y la diferencia fue inmediata. Los Frazier estaban encantados con la abundancia de luz natural que entraba por sus nuevas ventanas, creando un ambiente más luminoso y acogedor. Pero la verdadera victoria llegó cuando vieron su próxima factura de la luz: ¡una reducción significativa gracias a la mayor eficiencia de las ventanas de vinilo Glasswing!